domingo, 21 de febrero de 2010


¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor... un sencillo deber.

E.A.P

1 comentario:

Mariano Magnifico dijo...

Qué bello ser amado por la escencia particular de cada uno ¿no? Lindo poema. Saludos.